ASOVEPNI

PROPOSITOS: 

La Asociación venezolana para el desarrollo de la Psiconeuroinumunologia (ASOVEPNI) representa un espacio humano que se dispone al desarrollo en el ámbito psicosocial de la PNI. Responde asimismo a una necesidad de la comunidad, lo cual permite agrupar a un conjunto de profesionales de la salud capacitados para aplicar desde un nivel clínico intervenciones terapéuticas que permitan potenciar el recurso interno de las personas para recuperar y preservar su salud. También se constituye como una red que permite el intercambio de información entre la ciencia y la práctica clínica, y también entre el paciente y el terapeuta.

 

Objetivos de la ASOVEPNI:

  • Consolidarse como un espacio de formación de recurso humanos para la aplicación clínica de la PNI
  • Reforzar la base científica de la PNI
  • Promocionar el intercambio de conocimiento interdisciplinar
  • Acceso público a la PNI a través de un conjunto de talleres y de cursos de formación

Psiconeuroinmunologia y su historia:

Resumen

La psiconeuroinmunologia representa la ciencia transdisciplinaria que investiga las interacciones entre el

cerebro (mente/conducta) y el sistema inmune y sus consecuencias clínicas. Aunque comúnmente conocida

por el nombre de psiconeuroinmunologia (PNI) que le dio el psicólogo Robert Ader, también es conocida con

nombres tan ponderosos como neuroinmunomodulacion, neuroinmunoendocrinologia e inmunologia

conductual. Este tratado presenta una breve historia que refleja la evolución de cómo la filosofía y la ciencia

han intentado conceptuar las entidades de mente y cuerpo y como los avances empíricos que se han logrado

comienzan a darle luz a lo que se ha intuido sobre su comunicación. Al final de la década de los años 1950 y

el principio del 1960, Rasmusen y sus colegas demostraron en ratas de laboratorio una conexión entre

aprendizaje aversivo y susceptibilidad a infecciones del virus herpes simplex. También en los años sesenta

investigaciones independientes de Solomon y de Vessey ofrecieron la primera evidencia de la correlación

entre aumentos prolongados de stress (reducción de espacio territorial) y reducción de la reactividad de

anticuerpos inmune en ratones de laboratorio. Gradualmente en los últimos 30 años se ha acumulado en

animales y humanos evidencia naturalista, experimental, básica y clínica, in vitro e in vivo, y medica y

psiquiátrica para sostener que el sistema nervioso y varios procesos inmunológicos mantienen una

comunicación bi-direccional. La psiconeuroinmunologia nos facilita conceptuar nuevos modelos de la salud

permitiéndonos ver la capacidad que tiene el organismo para regular y coordinar su propia conducta y

fisiología en sus reacciones a los retos de la vida. La PNI ha comenzado a disolver el dualismo de

mente-cuerpo, cuerpo-ambiente, e individuo- población. Al llegar a la conclusión de que los estados del

cuerpo medico existen en correlación intima con el significado que el ser humano le da sus experiencias

físicas, el filosofo David Levin y este autor (44) han expresado sus deseos que los pacientes que sufren

puedan conceptuar sus enfermedades y caminos hacia la salud de nuevas maneras.

 

Definición
La psiconeuroinmunología representa la ciencia transdisciplinaria que investiga las interacciones entre el
cerebro (mente/conducta) y el sistema inmune y sus consecuencias clínicas (1). Aunque comúnmente
conocida por el nombre de psiconeuroinmunología "PNI", el Psicólogo Robert Ader inventó el término a fines
de la década del 70, también es conocida con los términos de neuroinmunomodulación y menos conocida
como neuroinmunoendocrinología o, inmunología conductual. Sus aspectos clínicos desde el entendimiento
de los mecanismos biológicos subordinados por la influencia de factores psicosociales sobre el comienzo y
curso de las resistencias inmunológicas y para el entendimiento de la inmunología generadas en síntomas
psiquiátricos. Esto es básicamente los aspectos científicos que involucra el entendimiento del complejo y la
interacción de la neuroendocrinología y la inmunología generadora de redes en el mantenimiento de la salud y
combatiendo enfermedades.
La Psiconeuroinmunología debe proveer básicamente el conocimiento de la dinámica biológica de la medicina
humana y alternativa o técnicas médicas complementarias y ofrece desarrollar nuevos modelos no lineales de
salud y enfermedad.
Por su singularidad, la psiconeuroinmunología, es un puente para las disciplinas tradicionales de psiquiatría,
psicología, neurología, endocrinología, inmunología, neurociencias, medicina interna, incluyendo también la
cirugía (cicatrización de heridas).
La colaboración interdisciplinaria es generalmente esencial e intrínseca para su investigación. El campo crece
rápidamente, como evidencia de esto en 1981 eran 14 Capítulos de la Primera Edición del principal Libro,Definición

 

pasó a 46 capítulos en 1991 con la segunda edición (2) y a los 80 capítulos en 1999 con tres volúmenes en la
tercera Edición.

 

 

Historia
La sabiduría antigua y premoderna reflejaron el conocimiento de cuerpo-mente como una interacción
bidireccional. Aristóteles dijo, "Psique (alma) y cuerpo reaccionan complementariamente una con otro, en mi
entender. Un cambio en el estado de la psique produce un cambio en la estructura del cuerpo, y a la inversa,
un cambio en la estructura del cuerpo produce un cambio en la estructura de la psique". El Sr. Francis Bacon
sugirió algo similar, "Nos preguntamos cómo el humor puede afectar el cuerpo y alterar el trabajo de la mente,
o igualmente, como las pasiones o temores de la mente pueden alterar el trabajo de nuestro cuerpo".
Los médicos sabios han conocido el rol de las emociones en el comienzo y en el curso de las resistencias
inmunológicas y entre las enfermedades.
El Sr. William Osler según expresó, que es importante conocer, lo que está pasando por la cabeza del hombre
como en su pecho para pronosticar el resultado de una tuberculosis pulmonar.
El célebre fisiólogo británico George Day manifestó "el problema de adaptación es creciente" en los 18 a 24
meses anteriores a la enfermedad y dijo: "Estos factores psicológicos pueden hacer influencia en el curso de la
tuberculosis, una vez que está establecida, puede ser minimizada por alguien quien tuvo la oportunidad de
escuchar al paciente en el progreso en un razonable período"(3).
En el curso de los años desde 1940 algunas observaciones "psicosomáticas" fueron hechas con respecto a
factores emocionales en el inicio y curso de las enfermedades autoinmunes, principalmente la artritis
reumatoide, incluyendo el lupus eritematoso sistémico (SLE), el mal de Grave tipo tiroiditis, y otras (4).
Quizás la observación más intrigante de este período, se encontró en que los parientes físicamente saludables
de pacientes con artritis reumatoide tenían en su serología las características del anticuerpo de esa
enfermedad, el factor reumatoide (Anti-inmunoglobulina G) pero con superior adaptación psicológica que los
que les faltaban el factor, sugiriendo que el bienestar psicológico podría tener una influencia proteccionista
ante una vulnerabilidad genética (5).
Contrariamente, una enfermedad auto-inmune, el Lupus eritematoso sistémico (SLE) puede producir síntomas
psiquiátricos, así como un rasgo clínico inicial (6).
La literatura relativamente voluminosa, de calidad muy variada, sobre los factores psicológicos que
predisponen al cáncer y factores psicológicos que pronostican el resultado son difíciles de interpretar
psiconeuroinmunológicamente; solamente algunos canceres (como el melanoma maligno, el linfoma no
Hodgkin, y algunos cánceres de mama) claramente son inmunológicamente resistidos; aunque hay casos de
resistencia inmunológica en la diseminación metastásica (la vía natural de muerte celular por citotoxicidad) es
impresionante (7-8).
La Fundación Científica de Psiconeuroinmunología es el resultado de una recopilación de trabajos históricos,
unos pocos serán citados (9).
A fines de 1950 y principios de 1960, experimentos con animales implicaron que el estrés podría afectar
ambas inmunidades, la humoral y la celular.
Rasmussen, Marsh y Brill encontraron que ratones expuestos a estrés fueron más susceptibles en contraer infección por el virus del Herpes Simple.
Wistar y Haldemann encontraron que la misma tensión prolongó la retención de autoinjertos.
La primera evidencia experimental directa de los efectos de tensión o estrés en la inmunidad era que a una
reducción de anticuerpo responde un antígeno como resultado de la tensión en roedores por Vessey y por
Solomon (1960).
Aproximadamente por el mismo tiempo, Solomon, Levine, y Kraft demostraron esa experiencia en los
primeros años de vida (capacidad infantil) podría afectar la respuesta del anticuerpo en la vida adulta.
El área más extensa de anormalidades inmunológicas que ocurren junto con las enfermedades mentales
empezó con el trabajo de Solomon y Fessel sobre los niveles anormales de inmunoglobulinas y los
anticuerpos reacción-cerebro en algunos pacientes con esquizofrenia.
La investigación reciente más definitiva en psiconeuroinmunología, (en gran parte) pasada por alto en el
occidente, fue la de Korneva y Khai que trabajan en Leningrand.
En 1963, ellos informaron esas lesiones electrolíticas destructivas en el hipotálamo dorsal de conejos, que
llevaba a la supresión del desarrollo de la fijación del complemento anticuerpos y la retención prolongada de
antígenos en la sangre.
Así, ellos habían demostrado que el cerebro estaba envuelto en inmunoregulación, un tema que se especulaba
en el trabajo por Solomon y Moos en 1964, "Emociones,Inmunidad, y Enfermedades" (3), a veces llamado el
iniciador en los comienzos de esta interdisciplina.
Se publicaron varios trabajos en los años 1960 y 1970 por el inmunólogo Yugoslavo B.D. Jankovic.
Por ejemplo, él señalo las similitudes del antígeno entre el cerebro y las proteínas inmunológicas.
El trabajo más crítico para establecer la credibilidad e importancia de la comunicación cerebro-inmunidad, sin
embargo, fue el de Robert Ader y Nicholas Cohen en 1975 sobre el sabor aversivo que condicionó la
inmunosupresión.
Si un estímulo condicionado (la sacarina) podía producir la inmunosupresión de un estímulo no condicionado
(la droga ciclofosfamida) cyclophosphamide, entonces cerebro y aprendizaje debían relacionar las respuestas
inmunológicas.
Como consecuencia, Ader y Cohen descubrieron pertinentemente ambos detalles clínicamente y con respecto
a la naturaleza de la respuesta del placebo, la habilidad de utilizar este tipo de condiciones para prolongar la
vida de ratones con una enfermedad autoinmune, el lupus, por el tratamiento con sacarina principalmente (10).
Notablemente, esto fue después de una aceptación general del fenómeno de las condiciones de inmunidad
(que demostró poder conseguir regulaciones ascendentes y descentes) fue esto realizado en 1926 el fenómeno
se había demostrado y considerando la inflamación peritoneal por Metal'nikov y Chorine en un trabajo
realizado en el Instituto Pasteur, una ciencia verdaderamente antes de su tiempo.
El eslabón crítico entre el sistema inmunológico y el cerebro en el eje neuroendocrino-inmune se demostró
convincentemente por Besedov y Sorkin a fines de 1970.
Ellos mostraron que la activación inmune (estimulación antígena) desencadena el eje
hipotálamo-hipófiso-suprarrenal en un rol de inmunología.
El próximo hito sería el hallazgo entonces polémico por Edwin Blalock, de que hay células
inmunológicamente competentes, (los linfocitos) que pueden sintetizar las hormonas (ACTH) y neuropéptidos

(la b-endorfinas), se pensaba anteriormente que esto era sólo producido por células neuroendócrinas (11).

 

 

 

Presidente de Asovepni

Dr. Aníbal Pérez

Venezuela, Maracay Estado Aragua

T: 00584124361595

Email: anibal@usal.es